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domingo, 12 de enero de 2014

Google Chrome en el aula

Chrome es el navegador web desarrollado por Google. El uso eficiente del navegador web por parte del alumnado resulta una competencia fundamental porque condiciona la mayoría de tareas que se le proponen utilizando Internet. A continuación aparecen sus posibilidades de aplicación en el aula.

Aplicaciones web para Chrome

Entre las aplicaciones web más interesantes desde el punto de vista educativo se pueden citar las siguientes:

1. Google Drive. Repositorio de archivos y editor en línea y colaborativo de documentos de texto, presentaciones, hojas de cálculo, formularios, dibujos, etc.


2. DropBox. Permite almacenar archivos con documentos, fotos, vídeos, etc para acceder a ellos desde cualquier sitio y para compartirlos con los demás.


3. Picasa. Servicio de almacenamiento y gestión de fotos de Google. Por ejemplo: para elaborar albumes de fotos recopiladas en torno a una idea o tema.

4. Gliffy Diagrams. Sirve para crear diagramas y organigramas de forma rápida y fácil usando tecnologías HTML5. Además el resultado se puede exportar en formato PNG e integrar en documentos y sitios web. Resulta especialmente útil para el diseño de esquemas y mapas conceptuales de conocimiento, lengua, etc.

5. draw.io. Es una aplicación que permite dibujar todo tipo de diagramas con numerosos tipos de plantillas. Exporta a distintos formatos y admite su integración en Google Drive.



6. MySchoolNotebook. Para gestionar un cuaderno de notas y compartirlo con el resto de compañeros. Aporta una herramienta de dibujo, subir archivos, imprimir las notas, convertir el cuaderno a PDF, etc. Puede servir de base para el diseño de proyectos de investigación más visuales o gráficos.

7. Quick Note. Para tomar notas rápidamente copiando y pegando un fragmento de texto, escribiendo una lista de tareas a realizar, anotar un enlace interesante para visitarlo después, etc. Resulta de interés en el desarrollo de proyectos de investigación.

8. Geogebra. Es una aplicación web que permite trabajar con este popular programa destinado a la enseñanza y aprendizaje de la geometría, álgebra, cálculo, etc.

9. Type Scout. Programa para la familiarización con el teclado. Se puede utilizar como “recurso comodín” para cubrir huecos libres del alumnado.



10. EdModo. Es posible situar un icono de acceso directo a este servicio pensado para participar en una red social de enseñanza y aprendizaje.

11. Pixlr Editor. Este editor de fotos en línea ofrece prestaciones similares a GIMP o incluso PhotoShop. El tratamiento de imágenes (redimensión, recortado, efectos, conversión de formato, …) resulta imprescindible en la publicación de fotos en Internet.

12. MagicScroll. Permite leer el contenido de ebooks. En sitios como epubgratis.me se pueden descargar algunos libros de literatura infantil y juvenil. El uso de los formatos *.epub puede encontrar su espacio en el marco de un proyecto de animación a la lectura.

13. AudioTool. Es un potente estudio de producción musical que incorpora sonidos, sintetizadores, efectos y un montón de posibilidades más. Admite la descarga del resultado final en formato MP3. Se puede aplicar en la grabación y producción de composiciones musicales.


14. WeVideo Next. Es un editor de vídeo que incorpora fotos, audios y vídeos en línea y alojados en tu equipo. La narración audiovisual a base de fotos y audio o bien combinando secuencias de vídeo es otra tarea de uso constructivo de las TIC.

Para saber más sobre Google Chorme en el aula pincha en el siguiente enlace: http://canaltic.com/blog/?p=1846

FUENTE: CanalTic (2013) “Google Chrome en el aula”. Consultado el día 12 de Enero de 2014 en http://canaltic.com/blog/?p=1846

JEOQUIZ

Jeoquiz es un juego flash diseñado por canaltic.com que permite realizar de forma lúdica y divertida un cuestionario de preguntas elaborado con Hot Potatoes. Está inspirado en el concurso “Jeopardy” que ha sido muy popular en la televisión americana. Es una aplicación muy fácil de utilizar e integrar en un artículo de tu blog, wiki, moodle, joomla o página web. Se ofrece para su libre uso en cualquier web educativa sin ánimo de lucro.


Si quieres saber más sobre Jeoquiz pincha en el siguiente enlace: http://canaltic.com/blog/?p=832


FUENTE: CanalTic (2013) “Jeoquiz”. Consultado el 12 de Enero de 2014 en http://canaltic.com/blog/?p=832

martes, 4 de junio de 2013

El gobierno aprueba la nueva ley de educación

El anteproyecto de la polémica Ley Wert (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), ve la luz tras ser aprobado por el Consejo de MInistros de este viernes. En su intervención, el ministro de Educación, ha resaltada la inversión de 400 millones de euros en tres años. La norma garantiza la enseñanza en castellano cuando sea la elección de los padres. José Ignacio Wert ha destacado la instauración de evaluaciones al final de cada ciclo. "No son reválidas", ha asegurado sobre estos exámenes, que los califica de "caminos de señalización". Más novedades: se instaura el 4º de la ESO como curso orientador.
El titular de Educación ha calificado este viernes de "un cambio de filosofía" la distribución de competencias entre el Estado y las comunidades autónomas. "Para poder definir un núcleo básico para que exista una homogeneidad mínima", ha justificado. Wert ha defendido la reforma que ha resumido afirmando que "se trata de garantizar el derecho a la educación a través de la reducción del abandono escolar" e incide en la independencia de los centros.
Otro de los objetivos de la reforma, que ha defendido el ministro, es la modernización de la Formación Profesional es, según prosigue Wert, otro de los motivos del origen de la reforma. "Tenemos que conseguir que no sea percibida como una carretera de segundo orden", afirma.
"Necesitamos una remodelación urgente de todo el sistema educativo", ha destacado Sáenz de Santamaría, ya que la tasa de abandono escolar temprano en España es del 25 % -dobla la media de la UE-, es decir, uno de cada cuatro alumnos abandona la educación sin el título de la ESO.
Además, la tasa de repetidores es muy alta y los jóvenes desempleados representan el 57 %, cuando en Alemania es del 8 %.

En España, la tasa de los jóvenes entre 15 y 29 años que ni estudian ni trabajan es del 23,7 %, y solo nos supera Israel.
Otros datos aportados por la vicepresidenta para argumentar la necesidad de la nueva ley educativa es que en los estándares PISA sobre nivel educativo alcanzamos 481 puntos, doce por debajo de la media de la OCDE.
El pasado 25 de abril, la secretaria de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, Montserrat Gomendio, anunció que el anteproyecto de la ley llegaría al Consejo de Ministros el viernes 10 de mayo, lo que suscitó una crítica unánime entre los sindicatos y asociaciones de padres y estudiantes que habían convocado una huelga general en el sector educativo justo un día antes, el 9 de mayo, en contra de la ley. La oposición pretende hoy centrar todas preguntas de la sesión de control en el Senado en la educación. Los socialistas pedirán, por ejemplo, explicaciones por los recortes, el impulso a la enseñanza concertada y las escuelas diferenciadas por sexos.
Puesto que el texto no llegó al Consejo de Ministros, estos sectores, reunidos en la Plataforma por la Escuela Pública, interpretaron que era un aplazamiento fruto de la presión popular, pues decenas de miles de personas se habían manifestado en una treintena de ciudades contra la ley y los recortes durante la jornada de protesta.

Sin embargo, la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, vaticinó al término de aquel Consejo de Ministros que ese argumento no se sostendría "mucho tiempo", ya que la norma se enviaría al Parlamento este mismo mes de mayo, a falta de resolver las "observaciones" que sobre la memoria económica había planteado la Comisión de Secretarios de Estado y Subsecretarios.
"Hay algunos aspectos en la memoria económica que destacó el Consejo de Estado (en su dictamen sobre el anteproyecto) y que se están fortaleciendo, amén de la posibilidad, en colaboración con el Ministerio de Empleo, a consecuencia de la aprobación del marco financiero plurianual, de que en alguna de las medidas novedosas que se aplican en algunos ámbitos, especialmente la Formación Profesional, puedan además, utilizarse fondos europeos", dijo entonces Saenz de Santamaría.
No obstante, el texto podría incluir otras novedades respecto de su redacción original, ya que Educación se ha mostrado dispuesto a atender determinadas observaciones del Consejo de Estado sobre su contenido. Se trata en concreto de dos: la forma de garantizar la libre elección del castellano como lengua vehicular en Cataluña y de permitir que los colegios que separan por sexo a los alumnos tengan acceso a conciertos públicos.
Otro aspecto sobre el que podrían introducirse cambios de cara al Consejo de Ministros es en el diseño de la asignatura que se oferta como alternativa a Religión, ya que a juicio del Consejo de Estado puede ser discriminatorio tener que elegir una u otra, asunto sobre el que Gomendio se mostró asimismo dispuesta a trabajar.
El objetivo del Gobierno es que la LOMCE, la séptima ley educativa 37 años de democracia, esté aprobada "en otoño" a fin de que se pueda cumplir el preceptivo plazo de diez meses para la adaptación curricular y llegue a las aulas en el curso 2014/2015, es decir, dos años después de su presentación.
La andadura se inició el pasado 21 de septiembre, cuando el Consejo de Ministros dio luz verde al anteproyecto de la ley. Desde entonces, su principal promotor, el ministro José Ignacio Wert, se ha reunido con la mesa sectorial de Educación (sindicatos) y con las comunidades autónomas, y ha sometido la iniciativa al dictamen del Consejo Escolar y del Consejo de Estado.
Entre las principales novedades se encuentra la implantación de evaluaciones a nivel estatal al final de Primaria, ESO y Bachillerato, además de una prueba en 3º de Primaria para la detección precoz de problemas de aprendizaje en los alumnos. Los exámenes de ESO y Bachillerato serán necesarias para obtener el título y, en concreto, el segundo, que los sectores críticos llaman "reválida", sustituirá a la actual Selectividad.
Otro de los cambios más notables afecta a 3º de la ESO, pues se adelantan a este curso los itinerarios hacia la FP y el Bachillerato a través de asignaturas optativas. Estas dos vías estarán ya completamente diferenciadas en 4º de la ESO.
Además, el anteproyecto aumenta la capacidad del Ministerio de Educación para decidir sobre los contenidos comunes de las asignaturas mientras cede libertad a centros y comunidades autónomas para hacer lo propio con las materias no instrumentales, a fin de que se especialicen. Mientras, se incrementa la carga lectiva en todas las etapas de las asignaturas instrumentales --Matemáticas, Lengua e Inglés--.
En cuanto a la FP, prevé la creación de una Formación Profesional Básica, de dos años de duración, que será obligatoria y sustituirá a los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI), dirigidos a alumnos de 15 años. Además, introduce asignaturas en la FP de grado medio orientadas a sectores profesionales y facilita el paso hacia la FP de grado superior.

400 millones de euros

Sobre la memoria económica, si bien Wert dijo al presentar el anteproyecto que tendría un coste "nulo" de implementación y para su consolidación se necesitarían unos 300 millones de euros, en enero de este año concretó que el Estado asumiría costes directos por importe de 408 millones de euros --23 millones el primer año; 130, en el segundo; y 255, en el tercero--.
Las comunidades, según dijo entonces, asumirán los gastos de consolidación, que variarán en función del "éxito" en términos de abandono escolar de la reforma. Tanto el Consejo Escolar como el Consejo de Estado advirtieron de la necesidad de dotar de medios suficientes la ley.

jueves, 4 de abril de 2013

La escuela se atasca en primaria

España tiene menos alumnos excelentes y más rezagados a los nueve años que la media de los países desarrollados en lengua, matemáticas y ciencias

 Los resultados de los alumnos españoles de nueve años en lengua, matemáticas y ciencias en las pruebas internacionales señalan unos puntos flacos muy parecidos a los que se pueden comprobar a los 15. Las pruebas PIRLS y TIMSS de 2011 de la Asociación Internacional de Evaluación Educativa dibujan un sistema con puntuación por debajo de la media de los países desarrollados (OCDE) y de la Unión Europea (especialmente en matemáticas), con pocos alumnos en los niveles más altos y un poco más de la cuenta en la parte de los rezagados. En la parte positiva, el español es un sistema equitativo, es decir, que no ahonda como otros en las diferencias de partida de los estudiantes, marcadas por el nivel socioeconómico y cultural de las familias.

Todo esto significa que las carencias del sistema educativo español se fraguan en primaria y no se consiguen revertir —pues siguen ahí hasta el final de la enseñanza obligatoria—, salvo para una parte de los más rezagados: en el informe PISA de la OCDE los alumnos en los niveles más bajos a los 15 años están en la media de los países desarrollados. En todo caso, se trata de unos resultados muy estables a lo largo del tiempo, con un ligero retroceso en ciencias, aunque la cifra no es del todo comparable porque la anterior prueba en que participó España fue en 1995.

Hong Kong y Rusia lideran el ‘ranking’ de comprensión lectora
España obtiene 513 puntos en lectura, frente a los 538 de media OCDE y 534 de la UE, por delante solo de Noruega, Bélgica, Rumanía y Malta. A la cabeza del ranking están Hong Kong (571), Rusia (568) y Finlandia (568). El porcentaje de alumnos españoles excelentes es del 4%, frente al 10% de la OCDE; y los rezagados son el 6%, frente al 3% de media. En ciencias, los alumnos españoles sacan 505 puntos (523 es la media OCDE). Pero los peores resultados están en matemáticas, con una media de 482 puntos, 40 por debajo de la OCDE; solo un 1% de alumnos excelentes (5% OCDE) y muy por encima en los rezagados: 13% frente al 7%. En matemáticas, España solo supera dentro de Europa a Rumanía y Polonia.

¿Por qué no se consigue avanzar a pesar de los esfuerzos? “Está claro que hay que hacer algo. ¿Una nueva ley? Es posible. ¿La que propone el Gobierno? Ahí es donde probablemente no nos pondremos de acuerdo”, dice el catedrático de Economía de la Pompeu Fabra José García-Montalvo en referencia a la ley que impulsa el Ministerio de Educación dirigido por José Ignacio Wert.
 Fuente: IEA. / EL PAÍS

El ministro justifica la séptima norma educativa de la democracia asegurando que es la mejor receta para revertir la situación: más evaluaciones externas (que en la ESO y bachillerato serán reválidas), adelantamiento de los itinerarios hacia la FP y fomento de la especialización de los centros educativos en áreas o contenidos concretos. Otra de las medidas anunciadas, las de dar más tiempo a las materias instrumentales (lengua, matemáticas y ciencias) en detrimento del resto de asignaturas, ha quedado muy diluida en la última versión del anteproyecto presentado la semana pasada.

Pero numerosos especialistas creen que esa receta no solo no mejorará, sino que ahondará los problemas llevándose de paso por delante la equidad del sistema. El sociólogo de la Universidad de la Laguna Saturnino Martínez ve bien que haya una evaluación externa, sin consecuencias para aprobar o repetir curso, a mitad de primaria, pues puede señalar los problemas y las soluciones. Sin embargo, cree que las reválidas “no sirven para mejorar, solo para dejar fuera” a una parte. “Lo que hace falta es más atención a la diversidad, con más profesores bien preparados”, dice el especialista y exresponsable del Instituto de Evaluación con el anterior Gobierno Enrique Roca. Más allá del proyecto de ley, los recortes presupuestarios están acabando con buena parte de los apoyos y refuerzos escolares.

Los expertos creen necesaria mejores docentes y atención a la diversidad
Tanto Roca como Martínez insisten en que la situación no es tan mala y, desde luego, no catastrófica. Martínez señala que la diferencia de los alumnos españoles, por ejemplo, en matemáticas, es el equivalente a un trimestre. Además, advierte contra las lecturas ordinales, como si se tratara de una clasificación deportiva, pues eso solo dice si te alejas o te acercas a otros países, no si los alumnos mejoran o no; eso lo da el punto de referencia colocado en los 500 puntos. Lorenzo Blanco, profesor de la Universidad de Extremadura y especialista en Didáctica de las ciencias, asegura que uno de los grandes problemas es “la falta de conocimientos sobre la materia y de gusto por las matemáticas entre los profesores de primaria”. Se trata de algo de lo que los especialistas se han venido quejando sistemáticamente, asegura, y que tiene como consecuencia “unos métodos de enseñanza demasiado tradicionales”.

Las claves de los informes
  • Nivel socioeconómico y cultural.En España, los hijos de padres licenciados sacan 55 puntos más que los que son hijos de padres con solo estudios obligatorios. En la OCDE son 80.
  • Equidad. España es uno de los países en donde las diferencias que se producen entre centros son más bajas: un 20%, frente al 25% de media.
  • Pública y privada. Los concertados y privados tienen mejor resultado que los públicos, pero la distancia desaparece cuando se tiene en cuenta el nivel socioeconómico de los alumnos.
  • Lectura por placer. La lectura por placer es una de las características que marcan más diferencias de rendimiento en lectura, matemáticas y ciencias (hasta un 8%).
  • Educación infantil. Los alumnos que asistieron a educación infantil durante al menos tres años obtuvieron cerca de 16 puntos más en las pruebas de lectura que los que no fueron.
  • Niños y niñas. Las diferencias en lectura entre niños y niñas a los nueve años es muy pequeña y depende sobre todo del contexto familiar. Por ejemplo, leen mejor los hijos de madres que trabajan fuera de casa.
 De vuelta en el cuadro general, Martínez señala una diferencia que le parece fundamental. Si en todos los países el contexto socioeconómico y cultural de las familias condiciona los resultados, en España, los hijos de familias más aventajadas lo hacen peor que otros países. Por ejemplo, los hijos de padres sin estudios básicos obtienen seis puntos por encima de la media internacional; mientras que los hijos de titulados superiores sacan entre 19 y 30 puntos menos. 
En ese sentido, García-Montalvo insiste en que es fundamental la motivación, es decir, que las familias perciban los beneficios de estudiar, de sacar buenas notas, de conseguir una carrera. Aunque la crisis actual está revirtiendo la situación, durante la década anterior se ha sufrido un gravísimo problema de sobrecualificación: en 2009, España era el país de la UE con más titulados universitarios o en FP de grado superior con empleos por debajo de ese nivel de formación, un 31%. “Creo que, además, el sistema educativo debería premiar de alguna manera a los que mejor lo hagan”, dice García-Montalvo.

Martínez, por su parte, asegura que, hecho lo más “evidente” (la extensión del sistema, una financiación suficiente, una formación mínima del profesorado), la mejora escolar es realmente complicada: “Los datos muestran que la motivación de los niños, el apoyo de sus padres en lectura, el buen ambiente entre los profesores en el centro es importante. No hay ley que cambie esto, sino la promoción de buenas prácticas educativas”.


 Publicado en

Primero aprende y solo después enseña



El informe de los inspectores educativos de la Comunidad de Madrid sobre el desastroso nivel de conocimientos culturales positivos de los licenciados en Magisterio ha sacado a la luz un “secreto” bien conocido en las aulas universitarias españolas en general y en las de las Facultades de Formación del Profesorado en particular. Y los que hemos tenido contacto con ese problema de manera directa y fehaciente podemos dar fe de ello por experiencia propia.

Lo más preocupante de algunas reacciones al informe por parte de los afectados es la negativa a contemplar el núcleo del problema: que la formación universitaria recibida ha descuidado gravemente los fundamentos disciplinares (el conocimiento derivado del cultivo de las disciplinas científico-humanísticas: historia, matemáticas, literatura, biología…) en beneficio del saber formal y procedimental de las “ciencias de la educación” (teorías psicopedagógicas, doctrinas didácticas, praxologías docentes…). Tal es el caso de la reacción de la alumna mencionada en el artículo de este mismo diario (Un fallo docente desde la base, 14 de marzo de 2013) que desconocía la ubicación de los ríos Ebro, Duero y Guadalquivir: “A mí no me tendrían que preguntar los ríos de España, es mucho más importante que evalúen mi capacidad para enseñárselos a un niño ciego”.

Se trata de una respuesta asombrosa e inquietante por su patente desafío a toda lógica intelectual humana (¿cómo enseñar algo a un alumno ciego si no se sabe hacerlo a uno vidente?) y también al principio básico de la pedagogía más clásica y ya casi bimilenaria: Primum discere, deinde docere (primero aprende y solo después enseña). Un principio, por cierto, remarcado una y otra vez por los mejores pedagogos y psicólogos de la educación que han abordado el problema. Así, por ejemplo, se expresaba Richard S. Peters, famoso director del Institute of Education de la Universidad de Londres, allá por 1977: “Si hay algo que debe considerarse como una preparación específica para la enseñanza, la prioridad debe darse al conocimiento exhaustivo de algo que enseñar. Un profesor, en la medida en que está vinculado a la enseñanza y no ya a la terapia, la socialización o el asesoramiento sobre oficios y carreras, debe dominar algo que pueda enseñar a otros”. Y así corrobora ese aserto algunos años después una figura como Margret Buchmann desde una institución homónima de la Universidad de Michigan: “Conocer algo nos permite proceder a enseñarlo; y conocer un contenido disciplinar en profundidad significa estar mentalmente organizado y bien preparado para enseñarlo de manera general. El conocimiento de contenidos disciplinares es una precondición lógica para la actividad de la enseñanza; sin él, las actividades de enseñanza, como por ejemplo hacer preguntas o planificar lecciones, están colgadas en el aire”.



¿Cómo hemos llegado a esta ridícula, pero grave, situación? Dejando aparte conocidas razones sociográficas derivadas de la conformación de un gremio profesional con aspiración al control unívoco de una materia definida como “ciencia de la educación”, la clave probablemente está en la difusión de unas filosofías y antropologías psicopedagógicas de perfiles muy pragmatistas y formalistas que han llegado a ser hegemónicas en el campo de la pedagogía y la didáctica (y en los planes de estudio del magisterio español, de paso). Ya en los años sesenta del siglo XX, cuando esta deriva comenzaba a extenderse por Estados Unidos, Hannah Arendt lanzó una llamada de alerta con su habitual perspicacia: “Bajo la influencia de la psicología moderna y de los dogmas del pragmatismo, la pedagogía se desarrolló, en general, como una ciencia de la enseñanza, de tal manera que llegó a emanciparse por completo de la materia concreta que se va a transmitir”. Una década después, era el pedagogo canadiense Lucien Morin el que advertía contra los desvaríos de unos “charlatanes de la nueva pedagogía” que querían hacer tabula rasa de todas las experiencias docentes previas en aras de una modernidad mal entendida. Sus palabras son particularmente actuales a la vista del caso madrileño: “Todos afirman que gracias a las ciencias de la educación serán más respetadas las exigencias intelectuales y, sin embargo, lo que está ocurriendo en todas partes es exactamente lo contrario”.

Ciertamente, no cabe duda de que las perspectivas psicopedagógicas mencionadas adolecen de sustancialismo formalista metafísico (“se puede enseñar de todo a todos al margen de los contenidos enseñables”), carecen de fundamento racional lógico (el mantra de “aprender a aprender” no dice nada: aprender a aprender solo quiere decir “aprender”) y resultan dañinas pragmáticamente en el plano docente (¿qué ganamos con llamar “segmento de ocio” al recreo, “permanencia de ciclo” a la repetición de curso o “diseño curricular básico” a la elaboración del programa de estudios?).

En esos planteamientos late el presupuesto falso de que en la enseñanza y el aprendizaje, como actividades humanas regladas para la transmisión y adquisición de conocimientos positivos y habilidades pragmáticas, cabe diferenciar y analizar como distintos y autónomos a la forma y a la materia, al continente y al contenido, al pretendido proceso efectivo fijo y regular (la razón que sobrevuela) y a sus supuestos componentes ocasionales y aleatorios (la empiria que es estructurada). Solo desde este punto de mira la pedagogía y la didáctica serían así verdaderas “ciencias” soberanamente autónomas que mostrarían y desvelarían el proceso formal, racional y continente de la “educación, la enseñanza y el aprendizaje”, con independencia de lo que pudiera ser la materia prima, el contenido disciplinar, el campo empírico y semántico referencial, de esas actividades.



Pero esa es una pretensión falaz y su resultado un desastre cultural sin paliativos en el horizonte. ¿Por qué? Porque, en sentido estricto histórico, no es posible aprender a enseñar, como tampoco a pensar, sin que esos verbos transitivos tengan un complemento predicativo inherente e inexcusable que defina y aclare su sentido: ¿Enseñar qué? ¿Pensar en qué? ¿Cabe pensar en un joven que piense sin que añadamos sobre qué está pensando: el próximo examen a preparar, su futuro profesional, la situación familiar, la angustia de la soledad, la dicha de ser amado, el presentimiento de la mortalidad, la compleja entidad del pensamiento reflexivo? ¿Acaso puede ser lo mismo enseñar a leer a un niño, que a operar con elementos químicos a un bachiller, que a conducir un coche a un joven, que a traducir textos del latín a un neófito interesado pero adulto, que a identificar las estructuras estelares a través de un telescopio de nueva gran potencia a un astrónomo en formación posdoctoral? Y por eso mismo, con independencia del interés, aplicabilidad y eficacia potencial (indudable, a nuestro juicio) de los saberes pedagógicos y didácticos, el acto educativo y la labor de enseñar y de aprender siempre será una materia informada (es decir: la única posible, puesto que la materia informe es incognoscible o es la nada absoluta o la estéril totalidad indiferenciada) y siempre un continente contendrá algún contenido (porque de lo contrario no sería tal, aunque dicho contenido fuera en su límite como un conjunto vacío, un sistema de partes ausentes o simplemente un valor cero).

En resumidas cuentas, todo maestro y profesor y todo alumno y estudiante que aspire a ser maestro-profesor (siempre de algo: desde la especialidad de formación para pedagogo y educador infantil a la de instructor de vuelo aeronáutico o experto latinista; no hay profesor “de todo y para todo” ni educación “en todo y de todo”) debe conocer los fundamentos básicos de sus disciplinas y algunos más específicos del saber acumulado por las investigaciones pedagógicas y las experiencias didácticas. Pero también debe desconfiar, rebatir, ponerse en guardia y mantener a raya la verborrea pretenciosa y vacua de una supuesta ciencia holística de la educación formal, inmaterial e incontaminada de contenidos efectivos conceptuales y empíricos. Y es preciso y urgente que esta evidencia penetre en las aulas de las Facultades de Formación del Profesorado. Por mera razón de supervivencia propia y autoestima profesional.


Publicado en (El País)

El gobierno de Madrid modifica los criterios de selección de maestros





Los interinos que se presenten a las oposiciones a las 350 plazas vacantes al cuerpo de profesores que la Comunidad de Madrid tiene previstas para este verano afrontarán un proceso de selección totalmente distinto al actual. En el que los conocimientos primen sobre la experiencia, la cualidad más valorada hasta ahora. El modelo vigente premia la antigüedad, un peso del 46,8%. A continuación van la nota del examen (36,01%) y otros méritos (16,1%).

“La experiencia tiene un valor, pero una vez haya acreditado un nivel de conocimientos básicos”, razona la consejera de Educación, Juventud y Deportes, Lucía Figar. El Gobierno de Ignacio González ha diseñado un proyecto de decreto que da la vuelta al sistema y que hoy ha remitido al Consejo Escolar. El decreto ordenará la lista de interinos de una manera radicalmente diferente y regulará el procedimiento de selección de docentes para, según ha explicado Figar, “mejorar la selección del profesorado”. “Tenemos que mejorar el techo de calidad del sistema educativo, que son los profesores… Sobre todo vistos los resultados de las oposiciones que convocamos en 2011”. En ese proceso de selección, el 86% de los 14.110 candidatos a las 489 plazas suspendieron la prueba de conocimiento.


 “Hasta ahora se permitía que en la bolsa de interinos entraran candidatos que habían suspendido la oposición, con cientos de ceros y unos. Ya no será así”, ha adelantado Figar. Con el nuevo decreto, los criterios de selección serán primero la nota de la oposición (un máximo de ocho puntos del resultado final de la oposición), la experiencia docente (máximo de 1,5) y otros méritos que cubrirían el 0,5 restante. “Exigimos que no pasen a la bolsa de trabajo los que no hayan sacado al menos un cinco. Nos parece que hay que tener un mínimo nivel, que pasa por obtener al menos un cinco. Por aprobar. Y les ordenaremos dando un 80% a nota, 15% a la experiencia y 5% a otros méritos, como el certificado Proficiency de inglés”, ha desgranado Figar.

“Las comunidades no tenemos competencia exclusiva en este terreno, pero sí podemos ordenar los criterios de selección. Y hay razones para hacerlo. De los casi 4.000 interinos que seleccionados a lo largo del curso solo el 11% había superado la prueba de conocimientos. El 39,5% de los candidatos que sí habían superado la prueba sin embargo se quedó sin plaza. Es decir, se selecciona, se premia a personas que habían suspendido la prueba de conocimientos. A nuestro juicio se debe que hay unas bases equivocas e injustas para la selección de interinos en plazas vacantes temporales, que hacen que no se contrate a los mejores”, ha esgrimido Figar.

La consejera de Educación se ha mostrado “especialmente preocupada” por el nivel de matemáticas que vieron en el proceso de selección de 2011. “El 70% no ordenó los números decimales. La equivalencia de metros a kilómetros solo la conocía el 7%... Hay lagunas tremendas. Tenemos que revisar los planes de estudios en las facultades de Magisterio, los temarios de las oposiciones, así como el de los profesores. Yo puedo resolver en base a mis competencias, pero cuando 86% de candidatos no pasan la prueba”, ha apuntado Figar, que trasladará sus inquietudes al Ministerio de José Ignacio Wert.

“Aquí vinieron candidatos de toda España, por lo que nos hace pensar que esto pasa en todo el país. Lo he hablado con muchos rectores y decanos, y hay unas lagunas tremendas. .. No todos tenemos por qué sabernos por dónde pasa el Ebro, pero si aquellos cuya función es enseñarlo. El profesorado ha de ser prestigioso, el sistema tiene que seleccionar a los mejores”, ha concluido. De las 350 plazas convocadas para este verano en Madrid, 150 son para maestro de Primaria, 50 de Educación Infantil, 50 de Inglés, 30 para Música, 30 de Educación Física, 20 de Pedagogía terapéutica y 20 de Audición y Lenguaje.

Para el presidente regional, Ignacio González, es "gravísimo" que solo el 13% de los candidatos aprobase la prueba de conocimientos. "No podemos consentir que los maestros, que son encargados de transmitir los conocimientos a los niños, no conozcan las materias que tienen que impartir, hagan faltas de ortografía y tengan resultados tan desastrosos", ha dicho esta tarde a su llegada al pleno de la Asamblea.

Al igual que Figar, González ha adelantado que pedirán al Ministerio que "cambie los planes de formación de los maestros para garantizar que tienen los conocimientos adecuados para desarrollar sus funciones docentes". "Y no vamos a permitir que pueda impartir clase nadie que no haya superado con un cinco la prueba de conocimientos", ha recalcado.